Las recetas del deseo

Los alimentos del deseo alcanzan el orgasmo con un recetario, para que, como bien lo dice Maruja Dagnino, los textos puedan «servirse, olerse y devorarse».

La autora parte de que «las recetas de mis amigos son mis amigas» y convoca a los prestigiosos cocineros venezolanos Sumito Estévez, Tamara Rodríguez, Wendoly López y Betina Montagne, y a la española Montse Estruch.

Sumito Estévez obsequia con generosidad Carpaccio de cordero con mayonesa de curry (Hablemos crudamente); Chutney picante de yerbabuena (Para encender el fuego y refrescar el aliento); Codornices con salsa de cacao (Para damiselas sensibles); Cono de jengibre (Pica y se extiende); Crepe rellena de cambur al estilo thai (Divertimento con banana);  Róbalo con polvo de hongos (Y en polvo te convertirás); y Papillote con hoja de plátano, coco y curry (Mira lo que tengo aquí); Won ton con chocolate y romero (Dulce y áspero, como te gusta).

Montse Estruch dispone sobre la mesa su implacable sensibilidad femenina a través de un Bombón de merluza austral en dos texturas de salsa de berros y fresas (Para bacanal); Flor de alcachofa de Tudela (y huevo trufado); y Terciopelo de papas, camarones en su entorno aromático y sal de oro (y piquito de plata).

Tamara Rodríguez, desde su posada frente al mar Caribe, invita Huevas de pescado con perfume de ají dulce y yogurt (De allí al lecho no hay mucho trecho); Largos hilos de amor (Para comer con palitos y gozar un puyero); Que se enreden en las lenguas; Apechugados de pollito de campo; y Crema de limón y jengibre (Para una relamida inolvidable).

Del dulzor se encarga Wendoly López con seis postres: Fondue de chocolate (Serenata a cuatro manos); Merengada helada de café y Baileys (Para recuperar la libido); Mousse de fruto de la pasión (parchita) con tura de frutos rojos (Para dedos intranquilos); Parrilla dulce (Amores contrariados); y Tartaleta de miel y nueces (Con lamido de chocolate).

Betina Montagne, con profunda nostalgia por la dulcería criolla venezolana y las recetas de su abuela, dispensa la caricia final en un Vaso de té Matcha, pasión y jazmín (Amor asiático); y Albahaca, oliva y razón (Porque cuando te lo comas, me vas a dar la razón).